Ayer soñé que te encontraba tú y yo nos mirábamos y en un barco estábamos, viajando hacía 'nunca más' a ver la Toscana.
Los dos disparados a cambiar el mundo, los dos el número perfecto.
Predestinados a morir como Dioses. Tu droga tomar la vida, mi droga cambiar la mía.
Caemos otra vez al vacío, a volver a la 'Lampara de Dios' a cambiar el mundo los dos juntos, mientras morimos como Dioses, tú uno supremo yo tu fiel pupila.
Vamos los dos a cambiarlo antes de morir. Y que todos nos vean para no olvidar quienes fuimos.
10.
No hay comentarios:
Publicar un comentario