jueves, 29 de noviembre de 2012

Odas de el amor VI

Ayer soñé que te encontraba tú y yo nos mirábamos y en un barco estábamos, viajando hacía 'nunca más' a ver la Toscana.
Los dos disparados a cambiar el mundo, los dos el número perfecto.
Predestinados a morir como Dioses. Tu droga tomar la vida, mi droga cambiar la mía.

Caemos otra vez al vacío, a volver a la 'Lampara de Dios' a cambiar el mundo los dos juntos, mientras morimos como Dioses, tú uno supremo yo tu fiel pupila.

Vamos los dos a cambiarlo antes de morir. Y que todos nos vean para no olvidar quienes fuimos.

10.

No hay comentarios:

Publicar un comentario